Saberes ancestrales

 

En las posiciones de la Cumbre del Buen Conocer subyace la hipótesis de que los conocimientos y saberes ancestrales, tradicionales y populares son patrimonio cultural colectivo de los pueblos originarios (conocimientos ancestrales), de los pueblos afro-ecuatorianos y montubios (conocimientos tradicionales), y de los sectores populares urbanos (conocimientos y saberes populares). En este patrimonio se basan elementos centrales de las identidades culturales.  La revitalización de estos elementos es el eje central de este proyecto. ​

Utilización medicinal de las plantas

 

Enfoque etnobotánico

 

José M. Sánchez-Robles, PhD, jose.sanchez@unae.edu.ec

Lucía Torres-Muros, PhD, lucia.torres@unae.edu.ec

Las rápidas transformaciones socio-culturales acontecidas en las últimas décadas han llevado consigo al abandono progresivo de tradiciones ancestrales relacionadas con el uso de las plantas para satisfacer necesidades básicas de la población, así como otras prácticas culturales. Tradicionalmente estos conocimientos ancestrales han sido transmitidos generación tras generación mediante el boca a boca, no existiendo en la mayoría de los casos un registro documental de los mismos, por lo que hay una pérdida de información con cada cambio generacional, hecho que es más plausible en zonas con altas tasas de migración. Mediante el presente estudio se pretende indagar y documentar el uso de plantas medicinales dentro de las huertas y chakras por parte de los habitantes de diferentes comunidades andinas presentes en la parroquia de Taday (cantón de Azogues, Cañar). La metodología utilizada consistió en la realización de entrevistas semiestructuradas mediante las cuales se han determinado una alta diversidad de especies vegetales empleadas con fines medicinales. Para la divulgación y difusión de esa información, desde este estudio se proponen la implementación de huertos etnobotánicos escolares y de jardines etnobotánicos comunitarios como herramientas para la conservación y puesta en valor de los conocimientos ancestrales ligados a las plantas medicinales.

Enfoque antropológico 

María Fernanda Acosta Altamirano, fernanda.acosta@unae.edu.ec

Calendario vivencial y cosmovisiones 

La chakra andina 

 

Josefina Aguilar Guamán, MCS, josefina.aguilar@ unae.edu.ec

Antonio Duchi Zaruma, MCS, jose.duchi@unae.edu.ec

El manejo de la chakra andina responde a la dinámica agrocéntrica de los pueblos indígenas, que han llevado a cabo desde milenios como una propuesta de vida que, permite establecer relaciones armoniosas con el cosmos y todas las formas de vida que son parte.

La chakra andina, como espacio biosociocultural, permite comprender las relaciones temporo – espaciales del mundo andino, constituyéndose en una necesidad curricular en la educación de las niñas, niños y jóvenes del país; en la UNAE se llevó a cabo la implementación de la chakra andina para fortalecer las actividades de los estudiantes de formación de la carrera de Educación Intercultural Bilingüe, y de las otras carreras de la UNAE, a fin de sensibilizar el valor sobre las sabidurías y  conocimientos de las culturas y su comprensión holística de la vida, la cual, es fundamental para la formación docente, pilar fundamental para concienciar a la población infantil y juvenil respecto a su relación con la naturaleza y las diversidades culturales.

La crianza de la chakra obedece al calendario agroecológico andino que es posible llevarlo a la par con el calendario escolar; mientras los centros educativos van preparando la infraestructura física para el nuevo año escolar, el chacarero, con el anuncio del kuywiwi prepara el terreno para la siembra de la nueva chakra; estableciéndose una necesidad de generar una relación entre educación y chakra, pues, al igual que el docente se preocupa del florecimiento emocional, psicológico, mental del estudiante, a través de la siembra de las primeras semillas como el maíz, frejol, haba, poroto, achoccha, zampo, zapallo, limeño; el chakarero o chakarera se preocupa de brindar los mejores cuidados para el florecimiento de las semillas. Dentro de este contexto los dos actores se preocupan por cuidar la vida y armonía de la sociedad, y por ello la necesidad dentro de este proyecto de establecer como una unidad curricular el trabajo de estas dos dimensiones.

Calendario vivencial Cañari en Taday

 

El equipo de investigadores

 

Como producto del trabajo en Taday se organizaron talleres en los que se levantó información sobre su calendario vivencial. En el caso de esta comunidad, las actividades realizadas se articulan a partir de la agricultura. De esta manera, su gastronomía y sus festividades tienen una función en el ciclo agrícola o responden a los ciclos de cosechas. 

 

Este cuadro es uno de los resultados preliminares sobre el tema:

 
 
 
 
 

Memoria, patrimonio y educación (patrimonio culinario y soberanía alimentaria)

Los conocimientos y saberes de los diferentes grupos identitarios, comunidades y pueblos conforman la memoria colectiva, o memoria histórica que permite su proyección en el tiempo (Halbwachs, 1968). Estos conocimientos, sobre los más diversos aspectos de la vida cotidiana y sobre los momentos fuertes de una colectividad se transmiten oralmente y a través de prácticas sociales, económicas, políticas y técnicas.

Patrimonio culinario de Taday

María Fernanda Acosta Altamirano 

fernanda.acosta@unae.edu.ec, mafer780@yahoo.com

En los sabores se tejen y destejen los saberes tradicionales de las familias en Taday. Cada ingrediente y su preparación constituye un legado, un saber… un patrimonio que es parte de la cultura viva de esta comunidad. 

En los distintos relatos de las 25 familias que forman parte del proyecto UNAE se narran las diferentes comidas, sus colores, las ocasiones en que el plato se consume. Esas historias de vida y entrevistas muestran también la “gastronomía perdida”, aquellos platos que no se preparan más e incluso las variedades de alimentos cuyas semillas se perdieron con los años. 

El objetivo de este trabajo investigativo es el de, por medio de las entrevistas, recopilar las recetas tradicionales de la comunidad, así como las distintas prácticas y costumbres que giran en torno a estas tradiciones culinarias con el fin de aportar en el proceso de revitalización de los procesos identitarios en Taday.

La investigación se ve complementada con un componente pedagógico como son la realización de talleres participativos en la comunidad y en los centros educativo sobre nutrición, sobre técnicas ancestrales entorno a la alimentación. 

Memoria y patrimonio 

Ramón Méndez Andrés, ramon.mendez@unae.edu.ec

La educación no es una propiedad exclusiva del sistema educativo (Freire, 2001), se abre, por tanto, un mundo de posibilidades, con nuevos espacios, agentes, recursos, herramientas y acciones educativas, las cuales configuran lo que Barron (2006) identifica como ecología del aprendizaje. Este cambio surge de una demanda de aprendizajes a los que no daban respuestas los sistemas educativos tradicionales y una demanda formación a lo largo de la vida (Coombs, 1971). 

Freire (2001, p. 28) señaló que la tarea educativa involucra a las ciudades, a los museos, al patrimonio y a los centros culturales, porque en ellos se entiende el medio social, sus procesos históricos y su realidad actual. Por ello reflexionamos sobre la oportunidad educativa que supone el patrimonio para que los ciudadanos conozcan, comprendan y actúen de forma crítica, comprometida y responsable sobre su medio social, cultural y natural.

Sobre este enfoque crítico preparamos un proyecto de investigación acción participativa en el que desarrollaremos talleres con comunidades de Azuay, Cañar y Loja. Queremos conocer las posibilidades educativas de diferentes talleres sobre el concepto de patrimonio cultural, el descubrimiento del objeto y acciones autónomas para el registro, la protección y la valorización de los bienes culturales de las comunidades. 

Referencias

Ballart Hernández, J. (1997). El patrimonio histórico y arqueológico: valor y uso. Barcelona: Ariel.

Freire, P. (2001). Política y educación (5a ed). Buenos Aires: Siglo XXI.

González Cambeiro, S., & Querol, M. Á. (2014). El patrimonio inmaterial. Madrid: Cátara.

Educación y saberes ancestrales 

Metodología y aprendizaje de la sabiduría ancestral en los huertos escolares

Rafael Rodríguez Jara, rafael.rodriguez@unae.edu.ec

El proyecto “Vida Saludable Alimentación Saludable”, realizado en la Unidad Educativa Andrés Guritave de la parroquia Taday, promueve el espacio de aprendizaje interactivo, educativo y social que busca desarrollar tanto las habilidades cognitivas como las socioemocionales en los jóvenes; es decir, favorece al desarrollo integral del estudiante. Estas actividades de acuerdo a su metodología, contribuyen al desarrollo cognitivo, puesto que permite obtener y relacionar el conocimiento ancestral de la siembra y la nutrición utilizando una metodología que parte de las historias de vida de madres comunitarias de la parroquia Taday y del aprendizaje basado en proyectos.

A su vez, aumenta la motivación y realiza una conexión entre el aprendizaje y su aplicación en la vida cotidiana, ofreciendo a los estudiantes oportunidades de colaboración, aumentando sus habilidades sociales y de comunicación con un alto grado de valor cultural, permitiendo a los estudiantes tanto hacer como ver las conexiones entre diferentes disciplinas del saber humano.

Curriculum y saberes ancestrales

Política pública educativa desde la perspectiva de los saberes ancestrales en la UNAE

Josefina Aguilar Guamán, MCP, josefina.aguilar@ unae.edu.ec

Ramón Méndez Andrés, ramon.mendez@unae.edu.ec

Para la transformación de la educación tradicionalista, academicista, mecanicista del Ecuador, es fundamental una pedagogía que responda a las exigencias de una sociedad moderna y cambiante, donde la información y comunicación acelerada que globaliza a minorías culturales, contribuya a la visibilización y fortalecimiento de la diversidad epistemológica como lo reconoce la Constitución del Ecuador, a fin que no se perpetúe visiones homogenizantes de una sola cultura, a través de la educación.

El currículo nacional, instrumento que guía los procesos de enseñanza y aprendizaje del sistema educativo ecuatoriano, donde se concretan las concepciones ideológicas, sociológicas, antropológicas, epistemológicas, pedagógicas y psicológicas que determinan los objetivos de la educación, deben responder a las necesidades educativas del Ecuador, de formar generaciones con capacidades cognitivas, afectivas, de valores, que le permita aprender a aprender el conocimiento que requiere los retos de la sociedad moderna, donde las sabidurías ancestrales se encuentran contribuyendo a la solución alimenticia de la sociedad,  mantención de la biósfera del mundo, economía del país.

En la época del conocimiento que estamos viviendo, evidenciamos que el saber científico, constituye un tipo de noción predominante en el mundo, que no ha podido responder a todas las necesidades médicas, físicas, sociales, educativas que requiere la actual sociedad; por otro lado, los diversidades ancestrales a través de los conocimientos de las propiedades medicinales de las plantas, la observación del tiempo, la naturaleza, la siembra han sostenido la pervivencia de la humanidad hasta la actualidad. La necesidad de darles continuidad en el tiempo – espacio a través de las aulas, apertura el diálogo de saberes, permitiendo el desarrollo de una sociedad con pensamiento holístico, respetuoso de las diversas formas de vida en el mundo.

Los conocimientos globales al igual que el de las diversidades locales deben, situarse en el currículo de todo el sistema educativo nacional, para garantizar la continuidad de las culturas ancestrales, quienes guardan es sus epistemes diferentes reflexiones sobre la lengua y literatura, arquitectura, el derecho, la filosofía, la matemática, la música, la medicina, el juego (patrimonio lúdico), los sistemas de riego, gastronomía, agricultura, técnicas de conservación de alimentos, transmitidos de generación en generación por siglos.

En la UNAE, a través del proyecto, “Huerta UNAE”, hemos reflexionado el conocimiento de los pueblos kichwas sobre la naturaleza; a través de la siembra hemos pretendido, establecer relaciones temporo – espaciales, colectiva y espiritual, además de las técnicas y conocimientos de la chakra andina; a través de este proyecto planteamos, transferir a la academia la reflexión sobre dinámicas educativas innovadoras dentro de perspectivas de comprensión cultural del mundo, a la par de los conocimientos de la sociedad contemporánea.

Diálogos de saberes interculturales

Esta línea de investigación se centra en los intercambios de saberes entre distintas epistemes. El objetivo es estudiar el punto de encuentro en el que confluyen los conocimientos relativos al positivismo y aquellos que son el fruto de los conocimientos ancestrales.

Diálogo intercultural, huertas escolares y horizontes epistémicos

Fernando Rosero Garcés, fernagual@gmail.fr

Josefina Aguilar Guamán, MCP, josefina.aguilar@ unae.edu.ec

Antonio Duchi Zaruma, MCS, antonio.duchi@unae.edu.ec

Esta fase del proyecto describe y analiza el proceso de creación y despliegue de la Huerta UNAE, y los diálogos entre los portadores de los saberes tradicionales de la chakra andina, la propuesta de experimentación científica de agricultura de conservación del INIAP, y la propuesta de agroecología. El análisis de los intercambios se realiza desde la perspectiva de los actores y condiciones del diálogo, los temas significativos, sus implicaciones epistémicas, y los aprendizajes obtenidos hasta agosto 2017.

Sustentabilidad de las agriculturas familiares de Taday

Erika Araujo  Pérez, Msg., erikagaraujop@hotmail.com,

Gerardo Valdez Vivar, Lcdo., gvaldezvivar@hotmail.com

En el trabajo de Taday, en la creación de los huertos familiares, se utilizaron conocimientos ligados a las prácticas ancestrales así como aquellos presentes en la agroecología. Con el fin de estudiar este dialógo de saberes, se utilizó la metodología MESMIS. Esta metodología parte del diagnóstico para luego proceder a evaluar  el grado de sustentabilidad de los diferentes  sistemas y sub sistemas agrícola,  con ello,  identificar las fortalezas y debilidades, dando como resultado propuestas viables y acordes a las necesidades de los agricultores con la utilización de  indicadores ambientales, sociales y económicos que servirán como material de difusión para la comunidad y entidades educativas que se encuentran inmersas dentro de este proceso.

Concepciones de historia desde las distintas epistemes y cosmovisiones

Javier González, javier.gonzalez@unae.edu.ec

 

Investigaciones en colaboración con otras instituciones:

Evaluación de prácticas de agricultura de conservación en el sistema de producción maíz- frejol en la microcuenca del río Burgay.

Maximiliano Ochoa , Jorge Coronel B ,Catalina Bravo Z2, Pablo Pintado5. Pedro Guerrero , Carlos Jiménez M , Miguel Guamán  y Rafael Muñoz  

Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP)

La presente investigación se realizó en la microcuenca del río Paute, en tres sitios experimentales: Campus Universidad Nacional de la Educación (UNAE) (Latitud UTM 0744926S y Longitud 9810214E), la Comunidad San Miguel de Porotos (0743783S y 9809874E), y en el INIAP, Estación Experimental del Austro (0744453S y 9810107E), cada una de estas localidades fue considerada como una repetición. Los suelos de los sitios experimentales, UNAE y EEA son de tipo franco arenoso y en la comunidad de San Miguel de Porotos es franco arcilloso. El objetivo del estudio  fue  evaluar a mediano plazo el efecto de 4  prácticas de agricultura de conservación: cobertura del suelo, tipo de labranza, curva de nivel y rotación de cultivo,  sobre  las características físicas, químicas y biológicas del suelo, sobre  la población de insectos presentes y sobre el rendimiento del cultivo de maíz (Zea maíz L ) variedad INIAP-103 “Mishqui Sara”; determinar los parámetros físico-químicos que mejoraran la salud del suelo, evaluar económicamente y recomendar la mejor práctica de agricultura de conservación para  la microcuenca. Cada unidad experimental tuvo una superficie de 104m2, se sembraron dos semillas por golpe con un distanciamiento de 0.25 m entre cada golpe. Cada surco estuvo constituido por 50 plantas.  Antes de la siembra y después de la cosecha  se tomaron  muestras de suelos  en cada una de los  tratamientos en estudio  en las tres repeticiones del experimento  para el análisis  respectivo, durante el desarrollo del cultivo se realizó un seguimiento y registro de información de las características agronómicas en diez plantas tomadas al azar en la parcela neta y por cada tratamiento las variables en estudio fueron tamaño de raíz,  altura de planta, altura de inserción de la mazorca, días a floración masculina y femenina, número de días a la cosecha en choclo, tamaño de choclo y rendimiento en número de choclos por hectárea.  Los factores en estudio fueron tres estrategias de agricultura de conservación: con y sin curva de nivel, con y sin cobertura del suelo, labranza convencional y labranza reducida, más un testigo local. Se utilizó el diseño de Bloques Completamente al Azar “DBCA” en arreglo factorial 2x2x2+1, con tres repeticiones por tratamiento.  Los mejores resultados de cosecha se obtienen en el tratamiento T6 (curva de nivel, labranza convencional y cobertura del suelo), con un rendimiento de choclos por hectárea de 21 057 de primera categoría y 12 980 de segunda categoría, un ingreso neto de 3 328 USD; el menor rendimiento se obtiene con el tratamiento de control local T9 (tecnología del agricultor) que apenas produce 8 791 de primera categoría y un ingreso neto negativo de $ 121.

Las condiciones físicas y químicas del suelo en el primer ciclo de evaluación, son ligeramente mejores en los tratamientos que involucran cobertura del suelo y labranza reducida en conjunto. La mayor diversidad de insectos calculado mediante el índice de Shanon-Wiener, están en los tratamientos 3 y 7 que tienen cobertura de suelo y labranza reducida con índices de 0,531 y 0,505 respectivamente.